lunes, octubre 29, 2007

Negación

¿Por qué no es fácil negar el vacío en mi pecho?
¿Por qué no puedo olvidar que te invente?
¿Por qué me duele haber inventado el amor?
¿Por qué ahora la soledad cala en los huesos mucho mas que ayer?


No tengo respuestas, solo la negación.




Negar que esa noche te invente perfecto y por la mañana te soñé mío.
Negar que en la semana me negué a quererte.
Negar que mientras más negaba a mi corazón el derecho de quererte mas te quería.
Negar que esperé fueras quien me ayudara a no negarme a sentir.
Negarme a reconocer que fui yo quien te invento.
Negarme a aceptar que tú no fallaste, que fui yo quien en un arranque te adoro.
Negarme a aceptar que desde hace tiempo te siento en cuerpos de extraños, te veo en miradas esquivas, te amo en corazones ajenos.
Niego que un día de soledad hiriente inventé el amor



[Niego ser yo quien escribió lo anterior, un tanto o más como niego que aun me duele haber soñado tanto. Haber perdido un pedazo de mí por la necesidad de compartirlo…]

4 comentarios:

Diego dijo...

Al negarlo todo.. es el mismo suicidio de todo tu cuerpo.

El inventar, es crear un mundo, una utopia, pero es bueno el inventar, por que es ahi donde uno desarrolla, nuestra mentalidad.. pero hay cosas que no se inventan , por que ya existen, por que ya es universal, saberlo y ejecutarlo.. es negar lo que ya existe y es inventar lo que necesitas pero lo tienes.

Señor, nunca te he dejado en esta soledad, y nunca lo are, el tiempo es un factor que hace un obstaculo que se interpone en el deseo de estar ahi, pero el tiempo no existe,solo existe una maquina que lo mide, pero no existe, es el modo que nuestra concienca toma la realidad... Yo siempre estare en este teatro, aun que mi butaca este vacia,

Mortajazario dijo...

Va para ti, me pego esta entrada y coincidido con mi entrada de hoy.
Esta es la continuación a mis "fantasmarios":

Doble negación, una afirmación:

No niego que el día me trajo aquí para inventar el amor, pero la noche me hizo soñarte perfecto entre las soledades, en una noche de parranda y de alcohol etilizando las venas.

Y sin embargo te invente, limpio entre el vomito de vodka. Y ya eras tan mío, pequeño corazón de piedra negro de esta noche de hastío.

Niego que no quería inventarte esa noche, para pintarla juntos.

Niego que no quería llamar a estos fantasmas.

Niego que no quería morirme.

Niego que mi corazón no se estrello.

Niego el vidrio que no termino en mi pie.

Y de nuevo niego no haber inventado esta noche para inventarnos lo dos.


- Por cierto a veces basta con ser del color que quieras-

Muegano. dijo...

Wow! Esto es una joya...me gustó muchísmo. La negación como paliativo contra todo lo que duele, contra todo lo que no queremos ver...lo que tortura. La negación como lo que duele realmente... ;)

Anónimo dijo...

Hai completato alcuni buoni punti là. Ho fatto una ricerca sul tema e ha trovato la maggior parte delle persone che avranno la stessa opinione con il tuo blog.