jueves, septiembre 06, 2007

Quiero mariposas en mi estómago!!!


Comencé a escribir y lo único que brotaba de mi cerebro eran relatos tristes, historias tan contadas, todas iguales. Caí en cuenta que la trama era muy parecida, el pobre tipo abandonado que no sabe como sobrevivir con un corazón en pedazos, pude observar que solamente cambiaban los rostros y nombres de los terceros involucrados, junto con otras circunstancias secundarias. Lugares, fechas, tiempo, amigos compartidos son lo de menos en estas historias pues el final siempre es el mismo, la misma escena de desenlace: un personaje, que no se entiende ni a sí mismo, tratando de entender el porqué el otro lo abandono. ‘uta de weva, me cansé. Ya lo he repetido millones de veces y no me importa hacerlo otro millar de veces más, ME CANSE. Repetir la misma historia no me hace feliz, lo he sabido desde hace tiempo. Pero no, no verdad, el niño sigue aferrado a al idea rosa del amor (romántica), creyendo que en algún lugar (un muy, muy lejano lugar) esta un príncipe azul esperándolo. He estado esperando por “n” cantidad de tiempo que llegue un cuate que quiera quererme, solamente pido eso, con una ching… qué es tan difícil. Qué no hay en el mundo un cabrón que me quiera. Quiero el wey con el que no me de pena mostrarme tal cual soy, física y emocionalmente, ese que en las mañanas te desea un buen día (aunque no despierte a tu lado). Quiero al que te dice que gordito te ves mejor, al que un día negro en tu vida esta a tu lado, el que sabe que te estas pudriendo por dentro y no se aparta, al contrario te ayuda a ver un poco de luz. Estoy esperando al que sueño todos los viernes y sábados, el que amanece en mi corazón los domingos por la mañana, ese que ha llegado y se ha ido, ese que he inventado. Quiero una sola oportunidad de demostrarle a alguien que vale la pena quererme, arriesgarse incluso a enamorarse de mi. Joder!! Solo quiero ENAMORARME. Sentirme perdido de amor.

Al primero que me de el tiempo de demostrarle cuanto amor soy capaz de dar le voy a ofrecer mi alma (luego de comprársela al diablo de regreso por supuesto, j aja), bueno, el alma sonó muy presuntuoso, le voy a ofrecer lo único que tengo: a MI. Le voy a pedir seamos el 11 (once) perfecto, siguiendo siendo uno (1) por separado pero un mismo número (11) juntos.

1 comentario:

Morgan dijo...

hola lindo, me robaste una lagrima, estas describiendo lo que mi corazon pide y desea en este momento, paz, y un verdadero amor un 11 perfecto...

entiendes

besos...